sábado, 9 de marzo de 2013

Pupila invertida




Pupila invertida


Sueño caminando el cielo con todo intacto, y así con mis pies arreglo sus imperfecciones. eres el frío que se aloja en mi espalda y entumece mi cabeza.

 Los trazos en el croquis que ya casi no diviso, con tolerancia te combaten; desde acá abajo todo es calmo, casi no te sientes.

Veo una linea recta que se pierde en un bosque de lana enredada que todo absorbe, grito, "siente el frío, síguelo y será tu calidez".

 Me retiro del lugar con la dulce convicción de haber ayudado a ese imaginario caminante a salir de la oscuridad en la que ahora me encuentro.

Ese vacío es tan mínimo que si pones atención en el grito te liberas. 
Tan solo un algo, un pequeño algo aparece y desaparece trascendiendo lo doctrinario, llevando a lo mas puro del equilibrio silencioso del velatorio a la angustia.