lunes, 21 de abril de 2014

  



Mate


¿Te gusta el mate?... solo esa interrogante logra sacarlo del despiste,
sin cuestionarse asintió rápidamente con la cabeza. 

Los pinos los contemplan a la distancia, los sauces cercanos mueven sus brazos como pidiendo que se manifieste alguna palabra.

Aquellas miradas se les funden al segundo, se disimulan en el único ser emancipado de malestar en aquel potrero, provocando una envidia en ambos. 

Una nueva mateada, intermitente, se pierde entre las risas que rompen el hielo y el frío de aquel atardecer verde, a el lo comienza a invadir un palpitar incesante en sus oídos. ¿Será que la inconsciencia quiere hacer desaparecer sus palabras? que importa, los ojos del misterio cuando queda muda lo atrapan, se siente como una polilla volando a la luz de su silencio, por un momento sintió manejar los pensamientos de ese silente misterio, pareció despertar.

¿Aún necesitas buscar más? mientras el agua no se enfríe, seguirás disfrutando de los  pequeños sorbos de la vida.


jueves, 3 de abril de 2014








...Me comienzo a despertar, siento una leve presión en el pecho...


Camino a paso rápido y firme, casi corriendo y a la vez escapando de mis consanguíneos.
   
Te busqué entre las sombras con un puñado de monedas sudadas por mis manos 
comprimidas de angustia. Por tu parte no es distinta la zozobra que sientes. 

Al rato te logro divisar en la altura, dichosa al escuchar mi voz entrecortada de felicidad. 

Caminamos sin preguntar a donde, pero ambos lo sabemos intuitivamente, quizás damos pasos en falso, pero ya nada importa, nuestro encuentro fue lo mejor en la noche fría y sin vida. 

Abro mis ojos, despierto con la cabeza fría por la brisa de la ventana; con mis ojos lagañosos molestos por la luz que los penetra echo una ojeada al reloj, muy pronto llegarás madre querida.

Vuelve la felicidad de aquel ensueño.