Mate
¿Te gusta el mate?... solo esa interrogante logra sacarlo del despiste,
sin cuestionarse asintió rápidamente con la
cabeza.
Los pinos los contemplan a la
distancia, los sauces cercanos mueven sus brazos como pidiendo que se manifieste
alguna palabra.
Aquellas miradas se les funden al
segundo, se disimulan en el único ser emancipado de malestar en aquel potrero,
provocando una envidia en ambos.
Una nueva mateada, intermitente, se
pierde entre las risas que rompen el hielo y el frío de aquel atardecer verde,
a el lo comienza a invadir un palpitar incesante en sus oídos. ¿Será que la
inconsciencia quiere hacer desaparecer sus palabras? que importa, los ojos del
misterio cuando queda muda lo atrapan, se siente como una polilla volando a la
luz de su silencio, por un momento sintió manejar los pensamientos de ese silente
misterio, pareció despertar.
¿Aún necesitas buscar más? mientras
el agua no se enfríe, seguirás disfrutando de los pequeños sorbos de la vida.
